NOTA ACLARATORIA: En esta transcripción añadado numeración, para mejor seguimiento en la conxión textual, puntuación y la fecha "1994", en vez de "1995", en la estancia de Vicente en la Clínica Moncloa (pto. 3), y en el apellido de Vicente, ya que es "Monje", no "Monge".
INFORME PERICIAL DE CIRUGÍA CASDIOVASCULAR SOBRE EL CASO 4731-C/94
Analizada la documentación correspondiente al expediente 4731/-C/94, considero necesario distinguir los siguientes apartados:
1.- Primera visita de D. V. Morillo Monge a la Clínica Moncloa de Asisa.
2.- Segunda visita de D. Vicente Morillo Monje a la Clínica Moncloa de Asisa—(Estudio y Tratamiento).
3.- Situación de espera para la cirugía (17-VI—1994 a 24-V1-1994).
4.- Aspectos técnicos y quirúrgicos de la operación.
5.- Evolución post-operatoria.
6.- Traslado a planta y posterior reingreso en UVI.
1.- D. Vicente Morillo Monge, es visto el día 14-VI-1994, en el servicio de urgencias de la Clínica Moncloa de Asisa, por el Dr. Manla.
En la Historia Clínica realizada por el Dr. Manla, quedaron registrados una serie de síntomas (tos, expectoración sonrosada, dificultad para respirar); así como un signo clínico (soplo diatólico en Foco
Aortico); que unidos a las manifestaciones de Dª Isabel Berta Cuadrado Álvarez, "que escuchaba un sonido raro en el corazón de su marido", debieron ser, analizados de manera muy diferente. Lo primero que nos están indicando los citados síntomas es una situación de Edema agudo de pulmón y lo último, un cambio en la estructura anatómica de la prótesis (probable rotura de Valva).
Además, Dª Isabel Berta Cuadrado Álvarez manifestó que el dia 24-1-1994, el Dr. Rey Neyra, había realizado un estudio Ecocardiográfico, donde ya se diagnosticaba de “disfunción protésica Aórtica". Se debió diagnosticar disfunción protésica aórtica, en esos momentos y tal vez la inexperiencia del Dr. Manla en este campo cardiológico le hiciese valorar más la sintomatología digestiva; de aquí el tratamiento que prescribió: Primperan y Almax. De todas formas y no estando seguro le indicó volver a la Clínica ante cualquier eventualidad.
2.- Segunda visita de D. Vicente Morillo Monje a la Clinica Moncla de Asisa. (l5-VI-1994)
— Se advierte una disparidad de criterios entre los resultados de la cuantificación de la insuficiencia mitral, de los Estudios Ecocardiográficos y Cateterismo. En los estudios Ecocardiográficos realizados previos al cateterismo, la insuficiencia mitral se valora entre leve y moderada. En el cateterismo se diagnostica de severa. Para aclarar este punto sería necesario ver la película del cateterismo. Esta disparidad, se ve con relativa frecuencia en la práctica clínica.
El diagnóstico es claro de disfunción protésica aórtica más insuficiencia mitral ligera, moderada/severa.
En ambos estudios, el resultado de la función ventricular, es decir el funcionamiento del corazón, es
claro: función ventricular normal.
También es coincidente la apreciación de la dilatación de la aorta ascendente tanto en los estudios Ecocardiográficos como en el cateterísmo.
- Me llama la atención, que a pesar de presentar fiebre (37°9 - 38 °) D. Vicente Morillo Monje, portador de un prótesis biológica disfuncionante, no se le realizase en ningún un momento hemocultivos seriados, para descartar la presencia de infección y el tipo de la misma.
3.- Situación de espera para la cirugia de D. Vicente Morillo Monje (17-VI-1994 hasta el 24-VI-l994).
En este apartado debo diferenciar:
A - Situación clínica de D. Vicente Morillo Monje.
B - Relación médico/paciente/familia.
A - La situación clínica de D. Vicente Morillo Monje, era de estabilidad hemodinámica aunque con signos de insuficiencia cardiaca.
- Llama la atención que durante este periodo de tiempo, no se encuentre registrado el resultado del cultivo de catéter, que una enfermera envió, al laboratorio bacteriológico.
- Es correcta la postura médica del Dr. Arcas, al mantener ingresado a D. Vicente Morillo Monje hasta el momento de la cirugía, pero esto no me impide opinar que, D. Vicente Morillo Monje podía haber sido trasladado a otro hospital, y si así lo hubiese dispuesto la familia y si la administración de la Clínica Moncloa de Asisa, lo hubiese aceptado.
Enfermos en situación clínica mas grave, aguda y urgente se están trasladando todos los días entre hospitales.
B - Si Dª Isabel Berta Cuadrado Álvarez manifestó al Dr. Arcas, su deseo de que su marido fuese operado por otro cirujano, el Dr. Arcas debió inhibirse del caso a pesar de la gravedad del mismo.
Oficialmente cualquier cirujano perteneciente al cuerpo médico de Asisa puede operar en la Clínica Moncloa de Asisa.
No es ajustado a deontología médica, jugar con la gravedad del paciente para conseguir su consentimiento y esperar 7 días (17-VI-1994 a 24-VI-1994) para operarle.
No entiendo la actitud del Dr. Arcas negándose a admitir la presencia en su quirófano, de un amigo colega amigo suyo. La actitud del Dr. Arcas no me parece estar en consonancia con el respeto a la Ética profesional y a la supuesta libertad del paciente y familia a elegir cirujano y hospital.
4.- Aspectos técnicos quirúrgicos de la operación (24-VI-1994).
Varios puntos deben ser aclarados:
- Cardioplegia.
- Diversos detalles técnicos.
A - La cardioplegia, es el líquido que se introduce en el corazón, una vez que se pinza totalmente la aorta para que enfriándole se proteja de la isquemia. En este tipo de cirugía consistente en doble sustitución valvular mitral y aortica se puede hacer por los orificios de las coronarios y por el seno coronario retrógradamente. En este caso solo se hizo por los “ostium coronarios”. Correcto.
B - Diversos detalles técnicos. El comentario de los múltiples aspectos que encierra este apartado, queda un tanto minusvalorado, porque aunque las consecuencias de una mala protección son claras para el deterioro de la función ventricular, su comprobación lleva ineludiblemente al estudio anato-patológico del corazón que en el caso de D. Vicente Morillo Monje no se realizó.
- Según informe operatorio, se realizó resección válvula mitral antes de extirpar la prótesis biológica aórtica. Esto me parece anormal, dado que la separación en estas condiciones ofrece mayor dificultad.
- La técnica de dejar la valva posterior de la válvula mitral, se hizo con el fin de conservar la función del ventrículo, sin embargo también puede dar lugar a problemas en el funcionamiento de la prótesis (disfunción protésica), porque el funcionamiento de la prótesis aunque sea bivalva, puede quedar interferido por el propio tejido, o por la posterior rotura de alguna cuerda tendínea de la valva posterior conservada.
Esta complicación puede valorarse clínicamente y con estudios ecocardiográficos torácicos y transesográficos que no se realizaron y cuando se realizó un eco en fase terminal, no hay constancia del informe escrito y el estudio es muy incompleto.
Las prótesis de Carbomedics, son efectivamente de uso habitual en cirugía cardiaca, con buena funcionalidad y resultados, pero debo aclarar que el problema trombótico de una prótesis, no depende solamente del diseño, materiales usados en su fabricación, etc, etc, sino que además depende de la trombogenicidad o coagulabilidad del propio paciente, además de la corrección en el seguimiento del tratamiento anticoagulante.
La disfunción puede consistir en la fractura de la prótesis, no publicada efectivamente, o, en el mal funcionamiento de la misma por porque exista algo, tejido, trombo, que lo impida.
De igual manera se habla de disfunción periprotésica, cuando algún punto que fija el anillo protésico a la aurícula se suelta. Estos tipos de disfunción protésica sí están publicados con este tipo de prótesis.
5.- Evolución post-operatoria.
Aparecieron los siguientes problemas:
- Hemorrágico.
- Inestabilidad hemodinámica (bajo gasto cardíaco).
- Pulmonares.
- Ritmo.
- Fiebre.
- Coagulación.
- Hiperbilirrubenia.
- Insuficiencia cardíaca izquierda.
5.1.- Problema hemorrágico:
Desde los primeros momentos apareció abundante drenaje hemorrágico, como se comprueba por lo hay recogido, más lo que se obtuvo por el drenaje torácico derecho.
Dado que el estudio de coagulación era aceptable, que la situación hemodinámica era inestable, que se le había pasado sangre y hemoderivados, y que seguía drenando, se debió haber reintervenido para asegurarse que no había ningún punto hemorrágico solucionable quirúrgicamente. Además con la reintervención precoz, se podía haber evitado la politransfusión, taponamiento cardíaco y haber disminuido los problemas pulmonar y renal.
5.2.- Problema de inestabilidad hemodinámica (bajo gasto cardíaco):
En los comentarios de la evolución de las 5 y 7 horas de la mañana del día 25-VI-1994, se menciona la existencia de bajo gasto cardiaco
Que se comprueba con su medición a través de un catéter Swan-Ganz.
En esta situación se debía haber pensado:
- Disfunción miocárdica por mala protección, (imposible de comprobar sin la autopsia).
- Taponamiento cardiaco. El estudio ecocardiográfico lo podía haber diagnosticado, aunque la situación clínica era orientativa.
- Disfunción protésica. Un estudio ecocardiográfico lo podía haber excluido.
- Disfunción protésica, es decir, deshicencia producida por la rotura de algún punto de fijación de la prótesis.
Estos aspectos son de máxima importancia para explicar la mala evolución que tuvo D. Vicente Morillo Monje.
5.3.- Problemas pulmonares
Aunque los gases sanguíneos son más o menos aceptables, radiológicamente la situación pasa por Hemotorax derecho, infiltrado bilateral derecho, Edema agudo de pulmón.
La auscultación pulmonar, prácticamente, en ningún momento fue normal, destacando los estertores crepitantes, como signo de la mala función ventricular post-quirúrgica.
5.4.- Problemas del ritmo
Me llama la atención que no se hiciesen hemocultivos seriados, para descartar la infección en un enfermo con los siguientes factores de riesgo para la misma:
- Situación pre-operatoria precaria (aspecto nutricional malo, edema agudo de pulmón).
- Padecer de colelitiasis (al parecer no se llegó a operar).
- Haber tenido vías profundas.
- Haber sido diagnosticado de neumonía.
- Haber sido politrasfundido.
- Bajo gasto cardíaco.
- Sufrir una operación con circulación extracorpórea que disminuyen las defensas del organismo.
5.5.- Problema de coagulación
A lo largo de post-operatorio, hubo hemorragia excesiva, posteriormente hubo problemas en el control del Tiempo de Protombina con descenso del mismo del 15% (cifra bastante baja).
5.6.- Hiperbilirrubinenia
Hay que pensar que su explicación más lógica es la politransfusión recibida por D. Vicente Morillo Monje. Sin embargo, no debemos olvidar la posibilidad la posibilidad de una anemia hemolítica, como consecuencia entre otras causas, de disfunción periprotésica. En algún momento se pensó en ella, pero solo se hizo una prueba de Coombs, que fue negativa, y una haptoglobina, cuyo resultado no aparece en la Hoja de Analítica.
También, en este caso, se hubiera precisado un estudio ecocardiográfico para descartar la disfunción periprotésica.
5.7.- Insuficiencia cardiaca izquierda
En todo momento el paciente cursa con fallo ventricular izquierdo.
En ningún momento se realizan estudios ecocardiográficos, torácico y tranesofágico, para descartar las causas ya expuestas.
La auscultación cardiaca para precisar el funcionamiento de la prótesis, en estos momentos, no es método eficaz ni adecuado, teniendo en cuenta además, que el paciente presentaba muchos ruidosextracardíacos que dificultaban la auscultación cardíaca.
6.- Traslado a Planta. Reingreso en UVI y Éxitus.
Sube a Planta el día 1 de julio, hacia las 13 horas. Aunque ha mejorado sigue en insuficiencia cardiaca izquierda. Momentos después de su llegada a planta, todavía durante el turno de mañana, comienza con dolor em hemotorax derecho, que va “in crescendo”, hipotensión, edema agudo de pulmón.
Situación de Shock, cuyas causas pueden ser:
- Taponamiento cardiaco.
- Mala función ventricular izquierda.
- Disfunción protésica.
- Disfunción periprotésica.
- Embolismo pulmonar.
En la medicación, llama la atención la combinación de
Sintróm + Nolotil
Heparina sódica I.V a dosis de 25.000 U.I. en 24 horas.
Con el Sintróm se puso Nolotil intravenoso más el prescrito por vía oral. El Nolotil potencia la acción del Sintróm.
Don Vicente Morillo Monje, cuando llega a la UVI (AÑADIDO: de nuevo, el día 1 de julio de 1994), está en fase terminal.
En la radiografía llama la atención el mediastino ensanchado, lo cual puede llevarnos a la hipótesis que D. Vicente Morillo Monje estuviese sangrando. Causas tenía para ello.
El Ecocardiograma que se hizo en estos momentos (no consta informe escrito) no nos aclara el funcionamiento de la prótesis y se diagnostica de mala función ventricular.
Otro hecho a destacar es la existencia de fiebre, leucocitosis y exhudación de la herida operatoria, lo cual nos lleva al factor séptico en la producción del cuadro de shock.
CONCLUSIONES
1. - En la actuación del Dr. Manla, hubo tal vez inexperiencia cardiológica.
2. - La actitud del Dr. Arcas con la familia (AÑADIDO: entiéndase "esposa"), la familia (AÑADIDO: entiéndase "esposa"), no esta de acuerdo con la Ética profesional, ni respeta la libertad del paciente/familia para la elección del cirujano.
3. - Siempre se pensó en mala función ventricular sin especificar la causa. Si hubo mal aprotección miocardiaca, la autopsia únicamente con Estudio Microscópico del corazón, nos lo hubiese aclarado.
4. – La causa de la muerte de D. Vicente Morillo Monje se debió a un cuadro de Shock Cardiogénico producido por las siguientes causas:
4.1. Mala protección miocárdica.
4.2. Taponamiento cardiaco (hemorragia post-operatoria, alteraciones de la coagulación, incorrecto tratamiento anticoagulante).
4.3. Disfunción protésica y /o periprotésica.
4.4. Cuadro séptico (infección).
5.- En ningún momento, durante la evolución de D. Vicente Morillo Monje se pensó en:
5.1. Taponamiento cardiaco que hubiese precisado la reintervención quirúrgica. Con estudios acocardiográficos, torácicos y transesofágico, se hubiese podido diagnosticar.
5.2.- Disfunción protésica. Con estudios ecocardiográficos torácicos y tranesofágicos se podrán haber diagnosticado.
5.3. Disfunción periprotésica. Con estudios ecocardiográficos torácicos y tranesofágicos se podrián haber daignosticado.
5.4. Cuadro séptico. No se hieron nunca hemocultivos.
5.5. Anemia hemolítica por disfunción periprotésica y/o protésica.
Es cuanto tengo que informar según mi mejor saber y entender
Firmado
Dr. Juan Duarte Manzanal
Madrid, 24 de octubre de 1995
Por favor, lea también mi escrito:
CONCLUSIONES DE BERTA-ISABEL, LA VIUDA.
Por favor, para ver el Informe del Médico Forense, D. Juan Duarte Manzanal, abra este PDF. Gracias por haber entrado en mi Blog. Sus Comentarios son bienvenidos.
Escritos sobre el caso de mi esposo, Vicente Morillo Monje, que falleció a los 44 años en la Clínica Moncloa de Madrid por, probablemente, varias negligencias médicas. Operado por el Doctor Ramón Arcas Meca. Sobre la acción legal ejercida por mi ex-abogada, María Esther Castellanos García.
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martes, 11 de mayo de 2010
sábado, 8 de mayo de 2010
Penal: Informe Forense 2 de D. Javier Blazquez Aroca 7-6-1995
NOTA ACLARATORIA:
Como se puede comprobar por las fechas de las distintas citaciones, el Forense D. Javier Blázquez Aroca, recibió varias citaciones en el domicilio proporcionado por el Ilustre Colegio Oficial de Médicos, que tal y como ellos reconocen, no se responsabilidad de la veracidad (ni de la comprobación, ni de la justificación de su legitimidad como profesional que ejercía en ese momento como Cardiólogo Clínico en España) de los datos proporcionados, aunque supongo que el Dr. Blázquez Aroca, sí estaría al corriente de los pagos de su cuota anual en dicho Colegio.
El día 23 de mayo llamé a mi abogada Dña. María Esther Castellanos García para preguntarle si ya había comparecido el nuevo Forense. Me comunicó que no se encontraba su paradero.
Dado que en aquella época solo teníamos una compañía de teléfonos para toda España, y Telefónica publicaba anualmente 3 guías de datos para los usuarios. En la Guía de Páginas azules o Blancas (ya no lo recuerdo bien) se podían encontrar, además de los números de teléfono, las direcciones completas de los mismos.
No me fue muy difícil encontrar el domicilio del Dr. Blázquez Aroca, que estaba allí listado con su nombre completo. Al día siguiente, 24 de mayo de 1995 por la mañana temprano, se lo comuniqué al Juzgado de Instrucción 21, mediante una simple llamada telefónica. Así se pudieron continuar con los trámites de su citación. Aunque, dado que la Guía era anual, en aquella fecha, este Dr. ya había cambiado, de nuevo, su domicilio. Supongo, que el Secretario del Juzgado de Instrucción Nº 21, al no encontrarlo allí, pensó ya con lógica y no como un simple burócrata kafkiano -en caso de que no apareciera en el domicilio listado en la Guía Telefónica- después de lo que yo le había dicho cuando le llamé.
El Dr. Blázquez Arca compareció el día 5 de junio en el Juzgado de Instrucción Nº 21, y el día 7 ya tenía presentado su Informe por escrito. Como se puede comprobar no es más que un escrito puramente subjetivo, sin ningún tipo de carácter científico, en el que no le pudo dar tiempo ni a mirar los documentos, y nada más que se fijó, como mucho, en el Informe de Urgencias del Dr. Manla y en si la Dra. Pérez Pedrero había hecho su trabajo en la UCI o no. Mientras que se extiende en dar un juicio personalizado sobre el Dr. Arcas como cirujano, cuando yo jamás había puesto esto en tela de juicio. Yo no me estaba quejando de la falta validez de el Dr. Arcas Meca como profesional de la cirugía cardiaca, sino de su actuación como tal, en el caso de D. Vicente Morillo Monje, mi esposo, en concreto. Pero ya reconoce que la postura del Dr. Arcas es “extraña” por negarse a admitir a otro cirujano en la intervención, máxime, cuando, posteriormente yo me enteré de que el Dr. Artero Guirao también operaba en la Clínica Moncloa. Ya que en aquel momento ambos eran Cirujanos Cardíacos que trabajaban alternando quirófano en esa Clínica para ASISA.
Un doctor puede ser un gran profesional y una eminencia en su especialidad, pero en un momento dado, puede equivocarse completamente en su forma de actuar, o actuar con orgullo profesional, o buscar su propio prestigio personal en una Clínica donde aún no lo tiene (-y con ello causar la muerte del paciente- no por ello debería dejar de ser responsable de sus actos ante la Ley. Según me habían dicho sobre el Dr. Arcas Meca en la Clínica Moncloa, en respuesta a mis preguntas sobre él, él acababa de aterrizar en esa, recientemente inaugurada Clínica -que en aquel momento gozaba de los medios tecnológicos más modernos de todas las clínicas privadas españolas- traído desde País Vasco. Pero un buen profesional siempre debe ser responsable de sus actos. Y cuanto más, cuando en ellos se juega con la vida de pacientes que, por las circunstancias que sean, se encuentran en estado absoluta indefensión por ignorar o engañársele deliberadamente, en beneficio propio del Dr., en cuanto al verdadero estado de su gravedad.
No entiendo porqué el D. Javier Blázquez Aroca se extiende tanto en un informe para el cual no se siente capacitado y declara no poder dar un verdadero juicio de valor sobre la actuación Del Dr. Arcas Meca, dado que él no es un Cirujano Cardiaco, sino un Cardiólogo Clínico, y por lo tanto, no tiene capacidad médica suficiente para juzgar a un profesional que le supera en rango o que pertenece a otra rama profesional distinta. Con que hubiera declarado esto al principio del Informe, le habrían sobrado todas las demás palabras, y habría ahorrado, además, mucho dinero al Juzgado de Instrucción Nº 21 de Madrid. Quizá dio tantas explicaciones innecesarias para justificar la suma de las 35. 000 pesetas que cobró por dicho Informe.
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TRANSCRIPCIÓN DEL SEGUNDO INFORME DEL FORENSE
INFORME PERICIAL CARDIOLÓGICO SOBRE CASO 473l-c/94, JUZGADO DE INSTRUCCIÓN Nº 2l.
Estudiada la documentación correspondiente al expediente 473l—c/94, CONSIDERO:
Que las quejas de la denunciante van en dos direcciones:
- Por el trato humano recibido previo al ingreso y a lo largo de su estancia en la Clínica Moncloa.
- Por la posible negligencia profesional de alguno de los médicos que le trataron, Dr. Manla, Dra. Pérez Pedrero y Dr. Arcas fundamentalmente.
Del trato humano, si es real y cierto todo lo que denuncia la viuda, efectivamente puede tener razón, especialmente en que el Dr. Arcas no le informara de la gravedad de su esposo, tras la intervención quirúrgica y no volviera a visitarle tras la recaída que obligó a reingresarle en la U.C.I.. Pero este trato humano, criticable quizá desde algún punto de vista, NO AFECTA DIRECTAMENTE AL FALLECIMIENTO DEL PACIENTE.
Comprendiendo la angustia de esta mujer y su familia, creo que el trato y consideración de la Clínica Moncloa hacia ellos NO AFECTA EN NINGUN MOMENTO LA EVOLUCIÓN Y EL FATAL DESENLACE de la enfermedad de D. Vicente Morillo.
En cuanto a la actuación puramente profesional creo preciso distinguir tres cosas.
1ª.- La actuación de la Dra. Pérez Pedrero y de TODA LA U.C I. desde el punto de vista médico es intachable en todo momento, siendo quizá los que al tener que remontar y estabilizar a un paciente de tan alto riesgo, no solo desde el punto de vista cardiológico sino de Medicina Intensiva, actuaron siempre con Ética utilizando correctamente todos los medios a su alcance, por lo que según mi criterio no les es achacable ningún tipo de responsabilidad médica y mucho menos de negligencia profesional.
2ª.- Es posible que el día del ingrese del paciente, el 14 de Junio de 1.994, el Dr. Manla, al no ser cardiólogo, no repara en el pronóstico de lo que con buen criterio considera una banal infección respiratoria; en un portador de prótesisi cardiaca siempre puede resultar grave si no se trata a tiempo. Por lo que figura en el informe de Urgencias, la clínica podría achacarse a un pre-edema de pulmón, que al día siguiente ya se había instaurado completamente, por lo que es ingresado directamente en la U.C.I. Sólo esto es achacable al Dr. Manla, este retraso de varias horas en el comienzo del tratamiento correcto. Por otra parte, el propio Dr. Manla advierte una trombopenia que conseja valorar per el Servicio de Medicina Interna, tras un estudie exhaustivo del paciente. Aun pudiendo aceptar un exceso de optimismo por su parte al reenviar al paciente a su casa, EN NINGUN CASO esas 24 horas de retrase en el inicio del tratamiento de ese edema agudo de pulmón, son responsables el fallecimiento del paciente, ya que una vez ingresado en la U.C.I. el 15 de Junio, el paciente es tratado, estabilizado y diagnosticado perfectamente de la causa de ese edema de pulmón que resultó ser el mal funcionamiento de la prótesis colocada en el año 1.979 en válvula aórtica, así como la grave insuficiencia mitral, preparando al paciente para la intervención de alto riesgo de recambio de las 2 válvulas, el 24 de Junio de 1.994.
Por lo tanto aunque el Dr. Manla no hizo un correcto pronóstico, NO LE ES IMPUTABLE EN NINGUN MOMENTO NADA RELACIONADO CON EL POSTERIOR FALLECIMIENTO de D. Vicente Morillo, ya que una vez ingresado se le estabiliza hasta el día de la intervención.
3ª.- Intervención quirúrgica para recambio de prótesis malfuncionante y cambio de válvula mitral gravemente dañada.
Es en este punto donde cree que esta el centro de la denuncia.
Sin la autopsia será imposible emitir un juicio exacto clarificador y que averigüe, sin lugar a dudas, la causa exacta del fallecimiento del paciente.
Las intervenciones de este tipo siempre son difíciles, de alto riesgo y más en el caso presente en que una prótesis antigua está funcionando mal, probablemente desde tiempo antes de su cuadro de edema de pulmón y otra válvula esta gravemente afectada.
LA INTERVENCIÓN DEBE SER EFECTUADA CUANTO ANTES, siempre que lo permita el estado del paciente. El cirujano, Dr. Arcas Meca, es de un prestigio innegable, prestigio que ha alcanzado tras años de practicar y enseñar a otros esta técnica quirúrgica. Otra cosa es su trato personal con los pacientes y con sus familias, especialmente en este caso que nos ocupa. No conociéndole personalmente no sé cual es el trato personal del Dr. Arcas por lo que no puedo emitir juicio alquno. Profesionalmente si puedo decir que los resultados quirúrgicos del Dr. Arcas son equiparables a los de cualquier cirujano a nivel mundial. Con ello solo quiero resaltar que este tipo de intervención la realiza habitualmente y su capacidad para realizarla queda, a priori, fuera de toda duda.
Por otro lado el Dr. Arcas sí resalta la urgencia y gravedad de la intervención de D. Vicente Morillo. En este caso concreto, la no autorización expresa del paciente para ser operado, habría obligado al Dr. Arcas a darle un " alta voluntaria ", porque sin operarse, el fallecimiento podría ser inminente y ningún médico puede asumir ese riesgo. Si el Dr. Arcas no era de la confianza suficiente para la familia, deberían haberse negado expresamente a la intervención, haber trasladado al paciente a otro centro, o haber solicitado a otro posible cirujano su opinión INDEPENDIENTE MENTE de la del Dr. Arcas. Pero cuando éste comunica que le van a intervenir al día siguiente, la familia no pone impedimento ni se niega, por lo que la viuda no puede aducir que ella no autorizó la intervención sino el propio paciente que estaba su pleno uso de sus facultades. Otra cosa es que el Dr. Arcas no admitiera la presencia de otro cirujano en la intervención. Es extraña esa postura, quizá porque el Dr. Arcas no veía ninguna complicación especialmente difícil o fuera de lo habitual en este tipo de intervención. Aún así, y comprendiendo la angustia de la familia en esas horas, que quizá preferían que le operase el cirujano que le implantó la primera prótesis en 1.979 llegado el momento no ponen impedimento ni se niegan a la intervención por el Dr. Arcas.
La marca utilizada para el recambio valvular, Carbomedics, solo puede evaluarla un cirujano cardiaco, para emitir un juicio de valor sobre los resultados.
Del historial médico se desprende que es a raíz de la intervención quirúrgica cuando comienzan los problemas auténticos y graves que llevan al fallecimiento del sr. Morillo.
Para valorarlo solo el Dr. Arcas puede aportar más datos. En principio parece que las complicaciones post operatorias (exceso de Sintrón que lleva al sangrado excesivo, derrame pleural y otras) son relativamente habituales en este tipo de cirugía, sin llevar indefectiblemente al fallecimiento del paciente. La cantidad tan elevada de bilirrubina podría deberse a un fracaso hepático por las transfusiones de sangre, también habituales en esta cirugía.
En este caso, había un fracaso multisistémico, hepático, renal y cardiaco y esto hace inviable un trasplante.
CONCLUSIONES
1ª.- Sin la autopsia no puede achacarse objetivamente responsabilidad alguna al Dr. Arcas Meca por negligencia, error o mala práctica en su intervención el 24 de junio de 1.994 a D. Vicente Morillo.
2ª.- Un cirujano cardiaco quizá pudiera ampliar datos y emitir una opinión más extensa que la que puede dar un cardiólogo puramente clínico como es mi caso.
Es cuanto tengo el honor de decir, según mi mejor saber y entender, quedando a disposición se Su Señoría para cuanto crea necesario.
Madrid, a 7 de junio de 1.995
Fdo. Javier Blázquez Aroca
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Como se puede comprobar por las fechas de las distintas citaciones, el Forense D. Javier Blázquez Aroca, recibió varias citaciones en el domicilio proporcionado por el Ilustre Colegio Oficial de Médicos, que tal y como ellos reconocen, no se responsabilidad de la veracidad (ni de la comprobación, ni de la justificación de su legitimidad como profesional que ejercía en ese momento como Cardiólogo Clínico en España) de los datos proporcionados, aunque supongo que el Dr. Blázquez Aroca, sí estaría al corriente de los pagos de su cuota anual en dicho Colegio.
El día 23 de mayo llamé a mi abogada Dña. María Esther Castellanos García para preguntarle si ya había comparecido el nuevo Forense. Me comunicó que no se encontraba su paradero.
Dado que en aquella época solo teníamos una compañía de teléfonos para toda España, y Telefónica publicaba anualmente 3 guías de datos para los usuarios. En la Guía de Páginas azules o Blancas (ya no lo recuerdo bien) se podían encontrar, además de los números de teléfono, las direcciones completas de los mismos.
No me fue muy difícil encontrar el domicilio del Dr. Blázquez Aroca, que estaba allí listado con su nombre completo. Al día siguiente, 24 de mayo de 1995 por la mañana temprano, se lo comuniqué al Juzgado de Instrucción 21, mediante una simple llamada telefónica. Así se pudieron continuar con los trámites de su citación. Aunque, dado que la Guía era anual, en aquella fecha, este Dr. ya había cambiado, de nuevo, su domicilio. Supongo, que el Secretario del Juzgado de Instrucción Nº 21, al no encontrarlo allí, pensó ya con lógica y no como un simple burócrata kafkiano -en caso de que no apareciera en el domicilio listado en la Guía Telefónica- después de lo que yo le había dicho cuando le llamé.
El Dr. Blázquez Arca compareció el día 5 de junio en el Juzgado de Instrucción Nº 21, y el día 7 ya tenía presentado su Informe por escrito. Como se puede comprobar no es más que un escrito puramente subjetivo, sin ningún tipo de carácter científico, en el que no le pudo dar tiempo ni a mirar los documentos, y nada más que se fijó, como mucho, en el Informe de Urgencias del Dr. Manla y en si la Dra. Pérez Pedrero había hecho su trabajo en la UCI o no. Mientras que se extiende en dar un juicio personalizado sobre el Dr. Arcas como cirujano, cuando yo jamás había puesto esto en tela de juicio. Yo no me estaba quejando de la falta validez de el Dr. Arcas Meca como profesional de la cirugía cardiaca, sino de su actuación como tal, en el caso de D. Vicente Morillo Monje, mi esposo, en concreto. Pero ya reconoce que la postura del Dr. Arcas es “extraña” por negarse a admitir a otro cirujano en la intervención, máxime, cuando, posteriormente yo me enteré de que el Dr. Artero Guirao también operaba en la Clínica Moncloa. Ya que en aquel momento ambos eran Cirujanos Cardíacos que trabajaban alternando quirófano en esa Clínica para ASISA.
Un doctor puede ser un gran profesional y una eminencia en su especialidad, pero en un momento dado, puede equivocarse completamente en su forma de actuar, o actuar con orgullo profesional, o buscar su propio prestigio personal en una Clínica donde aún no lo tiene (-y con ello causar la muerte del paciente- no por ello debería dejar de ser responsable de sus actos ante la Ley. Según me habían dicho sobre el Dr. Arcas Meca en la Clínica Moncloa, en respuesta a mis preguntas sobre él, él acababa de aterrizar en esa, recientemente inaugurada Clínica -que en aquel momento gozaba de los medios tecnológicos más modernos de todas las clínicas privadas españolas- traído desde País Vasco. Pero un buen profesional siempre debe ser responsable de sus actos. Y cuanto más, cuando en ellos se juega con la vida de pacientes que, por las circunstancias que sean, se encuentran en estado absoluta indefensión por ignorar o engañársele deliberadamente, en beneficio propio del Dr., en cuanto al verdadero estado de su gravedad.
No entiendo porqué el D. Javier Blázquez Aroca se extiende tanto en un informe para el cual no se siente capacitado y declara no poder dar un verdadero juicio de valor sobre la actuación Del Dr. Arcas Meca, dado que él no es un Cirujano Cardiaco, sino un Cardiólogo Clínico, y por lo tanto, no tiene capacidad médica suficiente para juzgar a un profesional que le supera en rango o que pertenece a otra rama profesional distinta. Con que hubiera declarado esto al principio del Informe, le habrían sobrado todas las demás palabras, y habría ahorrado, además, mucho dinero al Juzgado de Instrucción Nº 21 de Madrid. Quizá dio tantas explicaciones innecesarias para justificar la suma de las 35. 000 pesetas que cobró por dicho Informe.
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TRANSCRIPCIÓN DEL SEGUNDO INFORME DEL FORENSE
INFORME PERICIAL CARDIOLÓGICO SOBRE CASO 473l-c/94, JUZGADO DE INSTRUCCIÓN Nº 2l.
Estudiada la documentación correspondiente al expediente 473l—c/94, CONSIDERO:
Que las quejas de la denunciante van en dos direcciones:
- Por el trato humano recibido previo al ingreso y a lo largo de su estancia en la Clínica Moncloa.
- Por la posible negligencia profesional de alguno de los médicos que le trataron, Dr. Manla, Dra. Pérez Pedrero y Dr. Arcas fundamentalmente.
Del trato humano, si es real y cierto todo lo que denuncia la viuda, efectivamente puede tener razón, especialmente en que el Dr. Arcas no le informara de la gravedad de su esposo, tras la intervención quirúrgica y no volviera a visitarle tras la recaída que obligó a reingresarle en la U.C.I.. Pero este trato humano, criticable quizá desde algún punto de vista, NO AFECTA DIRECTAMENTE AL FALLECIMIENTO DEL PACIENTE.
Comprendiendo la angustia de esta mujer y su familia, creo que el trato y consideración de la Clínica Moncloa hacia ellos NO AFECTA EN NINGUN MOMENTO LA EVOLUCIÓN Y EL FATAL DESENLACE de la enfermedad de D. Vicente Morillo.
En cuanto a la actuación puramente profesional creo preciso distinguir tres cosas.
1ª.- La actuación de la Dra. Pérez Pedrero y de TODA LA U.C I. desde el punto de vista médico es intachable en todo momento, siendo quizá los que al tener que remontar y estabilizar a un paciente de tan alto riesgo, no solo desde el punto de vista cardiológico sino de Medicina Intensiva, actuaron siempre con Ética utilizando correctamente todos los medios a su alcance, por lo que según mi criterio no les es achacable ningún tipo de responsabilidad médica y mucho menos de negligencia profesional.
2ª.- Es posible que el día del ingrese del paciente, el 14 de Junio de 1.994, el Dr. Manla, al no ser cardiólogo, no repara en el pronóstico de lo que con buen criterio considera una banal infección respiratoria; en un portador de prótesisi cardiaca siempre puede resultar grave si no se trata a tiempo. Por lo que figura en el informe de Urgencias, la clínica podría achacarse a un pre-edema de pulmón, que al día siguiente ya se había instaurado completamente, por lo que es ingresado directamente en la U.C.I. Sólo esto es achacable al Dr. Manla, este retraso de varias horas en el comienzo del tratamiento correcto. Por otra parte, el propio Dr. Manla advierte una trombopenia que conseja valorar per el Servicio de Medicina Interna, tras un estudie exhaustivo del paciente. Aun pudiendo aceptar un exceso de optimismo por su parte al reenviar al paciente a su casa, EN NINGUN CASO esas 24 horas de retrase en el inicio del tratamiento de ese edema agudo de pulmón, son responsables el fallecimiento del paciente, ya que una vez ingresado en la U.C.I. el 15 de Junio, el paciente es tratado, estabilizado y diagnosticado perfectamente de la causa de ese edema de pulmón que resultó ser el mal funcionamiento de la prótesis colocada en el año 1.979 en válvula aórtica, así como la grave insuficiencia mitral, preparando al paciente para la intervención de alto riesgo de recambio de las 2 válvulas, el 24 de Junio de 1.994.
Por lo tanto aunque el Dr. Manla no hizo un correcto pronóstico, NO LE ES IMPUTABLE EN NINGUN MOMENTO NADA RELACIONADO CON EL POSTERIOR FALLECIMIENTO de D. Vicente Morillo, ya que una vez ingresado se le estabiliza hasta el día de la intervención.
3ª.- Intervención quirúrgica para recambio de prótesis malfuncionante y cambio de válvula mitral gravemente dañada.
Es en este punto donde cree que esta el centro de la denuncia.
Sin la autopsia será imposible emitir un juicio exacto clarificador y que averigüe, sin lugar a dudas, la causa exacta del fallecimiento del paciente.
Las intervenciones de este tipo siempre son difíciles, de alto riesgo y más en el caso presente en que una prótesis antigua está funcionando mal, probablemente desde tiempo antes de su cuadro de edema de pulmón y otra válvula esta gravemente afectada.
LA INTERVENCIÓN DEBE SER EFECTUADA CUANTO ANTES, siempre que lo permita el estado del paciente. El cirujano, Dr. Arcas Meca, es de un prestigio innegable, prestigio que ha alcanzado tras años de practicar y enseñar a otros esta técnica quirúrgica. Otra cosa es su trato personal con los pacientes y con sus familias, especialmente en este caso que nos ocupa. No conociéndole personalmente no sé cual es el trato personal del Dr. Arcas por lo que no puedo emitir juicio alquno. Profesionalmente si puedo decir que los resultados quirúrgicos del Dr. Arcas son equiparables a los de cualquier cirujano a nivel mundial. Con ello solo quiero resaltar que este tipo de intervención la realiza habitualmente y su capacidad para realizarla queda, a priori, fuera de toda duda.
Por otro lado el Dr. Arcas sí resalta la urgencia y gravedad de la intervención de D. Vicente Morillo. En este caso concreto, la no autorización expresa del paciente para ser operado, habría obligado al Dr. Arcas a darle un " alta voluntaria ", porque sin operarse, el fallecimiento podría ser inminente y ningún médico puede asumir ese riesgo. Si el Dr. Arcas no era de la confianza suficiente para la familia, deberían haberse negado expresamente a la intervención, haber trasladado al paciente a otro centro, o haber solicitado a otro posible cirujano su opinión INDEPENDIENTE MENTE de la del Dr. Arcas. Pero cuando éste comunica que le van a intervenir al día siguiente, la familia no pone impedimento ni se niega, por lo que la viuda no puede aducir que ella no autorizó la intervención sino el propio paciente que estaba su pleno uso de sus facultades. Otra cosa es que el Dr. Arcas no admitiera la presencia de otro cirujano en la intervención. Es extraña esa postura, quizá porque el Dr. Arcas no veía ninguna complicación especialmente difícil o fuera de lo habitual en este tipo de intervención. Aún así, y comprendiendo la angustia de la familia en esas horas, que quizá preferían que le operase el cirujano que le implantó la primera prótesis en 1.979 llegado el momento no ponen impedimento ni se niegan a la intervención por el Dr. Arcas.
La marca utilizada para el recambio valvular, Carbomedics, solo puede evaluarla un cirujano cardiaco, para emitir un juicio de valor sobre los resultados.
Del historial médico se desprende que es a raíz de la intervención quirúrgica cuando comienzan los problemas auténticos y graves que llevan al fallecimiento del sr. Morillo.
Para valorarlo solo el Dr. Arcas puede aportar más datos. En principio parece que las complicaciones post operatorias (exceso de Sintrón que lleva al sangrado excesivo, derrame pleural y otras) son relativamente habituales en este tipo de cirugía, sin llevar indefectiblemente al fallecimiento del paciente. La cantidad tan elevada de bilirrubina podría deberse a un fracaso hepático por las transfusiones de sangre, también habituales en esta cirugía.
En este caso, había un fracaso multisistémico, hepático, renal y cardiaco y esto hace inviable un trasplante.
CONCLUSIONES
1ª.- Sin la autopsia no puede achacarse objetivamente responsabilidad alguna al Dr. Arcas Meca por negligencia, error o mala práctica en su intervención el 24 de junio de 1.994 a D. Vicente Morillo.
2ª.- Un cirujano cardiaco quizá pudiera ampliar datos y emitir una opinión más extensa que la que puede dar un cardiólogo puramente clínico como es mi caso.
Es cuanto tengo el honor de decir, según mi mejor saber y entender, quedando a disposición se Su Señoría para cuanto crea necesario.
Madrid, a 7 de junio de 1.995
Fdo. Javier Blázquez Aroca
Por favor, haga click aquí para que se abra este Informe en formato PDF. Gracias por su amable visita a mi blog. Sus Comentarios serán bien recibidos.
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jueves, 6 de mayo de 2010
Penal: Informe Forense 1 de D. Andres Bedate Gutierrez 24-01-1995
NOTA ACLARATORIA:
Nada más fallecer Vicente, alguien de la familia me preguntó: “ ¿No vas a pedir que le hagan la Autopsia?” En aquel momento, yo estaba en un terrible estado de shock, en el que no podía reaccionar, y cometí el grave error de pensar y contestar: “¿Para qué? ¡Si lo que ya quiero es que no le hagan más daño!” Porque en esos momentos te resultimposible comprender que alguien importante en tu vida, -que acabas de ver vivo, de estar hablándole o de verle respirar- ha dejado de existir en un instante. Como tu mente no quiere, tampoco, admitirlo, ni rendirse a la evidencia, eres incapaz de tomar una decisión que posteriormente será decisiva en cuestiones legales.
Durante el camino, hacia el entierro, desde Madrid hasta Dehesas, comencé a repasar todos los hechos acaecidos aquella trágica quincena. Y justo a la vuelta del Cementerio, le dije a mi padrastro, “No me voy a marchar de aquí hoy porque me he dado cuenta de que he cometido un error al no permitir que le hicieran la Autopsia. En su muerte hay algo que ahora me parece irregular, y como no se lo que es, creo que es mejor que mañana vaya a Ponferrada a solicitar que abran el nicho y le hagan la Autopsia”. Pero, al enterarse de esta idea “descabellada”, sus hermanos me aconsejaron que, por el bien de su padre, no lo hiciera. Ya que siendo él muy creyente, eso le habría parecido un sacrilegio. Respeté este deseo de ellos y cedí, porque me pareció comprensible.
El mayor error que cometí fue el de permitir que lo sacaran casi inmediatamente de la Clínica Moncloa – porque alegaron: “Tienen que sacar su cadáver de aquí de inmediato. Ya no podemos dejarlo aquí ni un minuto más. Es tanta la cantidad de líquidos que desprende su cuerpo, que nos está poniendo todo el suelo perdido” – hacia el Tanatorio sin hacerle allí mismo la Autopsia.
Se que con esa Autopsia, sí se hubiera sabido con certeza cual fue la auténtica causa -de entre un cúmulo de ellas- que produjo el fallecimiento de Vicente. A pesar de todo, yo SIEMPRE asumo TODOS mis errores como míos propios, y ahora no me arrepiento de ninguna de las decisiones que tomé en cada uno de aquellos distintos momentos.
Todo lo que presenté como denuncia en las Diligencias Previas podría parecer inventado por mí, a menos que la Corte de Justicia española no lo hubiese tenido en cuenta.
Aquí transcribo, - de los tres que se hicieron- el Informe del Primer Forense, solicitado por el Juzgado de Instrucción Nº 21 de Madrid.
****************
TRANSCRIPCIÓN DE ESTE INFORME
(NOTA: se añadió una aclaración en paréntesis para corregir un error en el nombre de la Clínica Moncloa y de la companía Médica ASISA.)
3R6846578
I N F O R M E: En Madrid a 24 de Enero de mil novecientos noventa y cinco.
Ante S.Sª., asistido de mi, el Secretario, comparece el Médico Forense de este juzgado D. ANDRÉS BEDATE GUTIERREZ y previo juramento que presta en debida forma, dice:
Que por mandato judicial ha reconocido el expediente sobre imprudencia con el número de diligencias previas 4731-c/94 y que del mismo se desprende:
Para la elaboración del presente informe hemos contado con la documentación que ha sido remitida per el Hospital Clínicas ASISAS (entiéndase: "Clínica Moncloa de ASISA), y por la parte denunciante.
D. Vicente Morillo Monje acude al Hospital Clínicas ASISAS (HCA) el día 14 de junio de 1994 hacia las 10.38 horas (folio 13), es explorado por el Dr. Manla, valorando su situación "ausencia de patología urgente" y estableciendo que "en caso de apreciar cualquier síntoma sobreañadido, acudirá a consulta". Asimismo receta Primperán y Almax, por ultimo se establece un control posterior por medicina interna para valorar la trombopenia existente.
Según las manifestaciones escritas en el folio 2 y 3, D. Vicente Morillo Monje, volvió a su domicilio, y a lo largo del día su situación fue empeorando progresivamente, hasta que en la madrugada del día 15 de junio de 1994, a las 3.55 horas, acude al mismo centro hospitalario, siendo recibido por el médico de guardia de urgencia la Dra. Pastor, es diagnosticado de un edema agudo de pulmón y una infección respiratoria. En el ecocardiograma realizado se establece un diagnóstico de prótesis aórtica disfuncionante (folios 14 y 15)
D. Vicente Morillo Monje es trasladado a la UCI el día 15 de junio y permanece en la misma hasta el día 17 de junio. En el informe de alta de la UCI, se aprecia en el apartado de evolución, que se encuentra pendiente de valoración sobre cirugía cardiaca, no ha habido complicaciones post-cateterismo y evoluciona favorablemente tratamiento diurético (folios 16 y 17).
La patología inicial de edema agudo de pulmón a lo largo de los días transcurridos es controlada, si bien persiste la derivada de la prótesis valvular. Una vez estabilizado el paciente, y suponemos que valorado positivamente, es introducido en el quirófano para su posterior intervención.
Es a partir de este momento, de la intervención, cuando consideramos que un especialista en cardiología debe valorar la actuación técnica quirúrgica y su posterior actuación médica de tratamiento postquirúrgico.
CONCLUSIONES
1º.- Que el día 14 de junio de 1994 cuando acude D. Vicente Morillo Monje al Hospital Clínicas ASISAS (HCA) a las 10.38 horas presentaba una sintomatología inespecífica que no denotaba un ingreso de urgencia.
2º.- Que la actuación del Dr. Manla, en base a la documentación aportada, se corresponde con la "lex artis ad hoc".
3º.- Que D. Vicente Morillo Monje en las horas siguientes desarrolla un cuadro patológico que hace necesario su ingreso en un centro hospitalario su posterior traslado a la UCI del hospital.
4º.- Que el día 17 de junio de 1994 es dado de alta en la UCI para ser trasladado a planta, donde evoluciona favorablemente y permanece hasta el día 24 de junio en que es operado.
5º.- Que la evolución desde la intervención quirúrgica, hasta la defunción, debe ser valorada por un especialista de la Clínica Médico Forense de Madrid.
Es cuanto tiene que informar en razón de su cargo.
Porfavor, entre en este enlace para ver el documento completo en PDF.
Gracias por su amable visita a mi blog "Caso Vicente Morillo Monje". Sus Comentarios serán bien recibidos aunque, por razones de seguridad, están moderados.
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Nada más fallecer Vicente, alguien de la familia me preguntó: “ ¿No vas a pedir que le hagan la Autopsia?” En aquel momento, yo estaba en un terrible estado de shock, en el que no podía reaccionar, y cometí el grave error de pensar y contestar: “¿Para qué? ¡Si lo que ya quiero es que no le hagan más daño!” Porque en esos momentos te resultimposible comprender que alguien importante en tu vida, -que acabas de ver vivo, de estar hablándole o de verle respirar- ha dejado de existir en un instante. Como tu mente no quiere, tampoco, admitirlo, ni rendirse a la evidencia, eres incapaz de tomar una decisión que posteriormente será decisiva en cuestiones legales.
Durante el camino, hacia el entierro, desde Madrid hasta Dehesas, comencé a repasar todos los hechos acaecidos aquella trágica quincena. Y justo a la vuelta del Cementerio, le dije a mi padrastro, “No me voy a marchar de aquí hoy porque me he dado cuenta de que he cometido un error al no permitir que le hicieran la Autopsia. En su muerte hay algo que ahora me parece irregular, y como no se lo que es, creo que es mejor que mañana vaya a Ponferrada a solicitar que abran el nicho y le hagan la Autopsia”. Pero, al enterarse de esta idea “descabellada”, sus hermanos me aconsejaron que, por el bien de su padre, no lo hiciera. Ya que siendo él muy creyente, eso le habría parecido un sacrilegio. Respeté este deseo de ellos y cedí, porque me pareció comprensible.
El mayor error que cometí fue el de permitir que lo sacaran casi inmediatamente de la Clínica Moncloa – porque alegaron: “Tienen que sacar su cadáver de aquí de inmediato. Ya no podemos dejarlo aquí ni un minuto más. Es tanta la cantidad de líquidos que desprende su cuerpo, que nos está poniendo todo el suelo perdido” – hacia el Tanatorio sin hacerle allí mismo la Autopsia.
Se que con esa Autopsia, sí se hubiera sabido con certeza cual fue la auténtica causa -de entre un cúmulo de ellas- que produjo el fallecimiento de Vicente. A pesar de todo, yo SIEMPRE asumo TODOS mis errores como míos propios, y ahora no me arrepiento de ninguna de las decisiones que tomé en cada uno de aquellos distintos momentos.
Todo lo que presenté como denuncia en las Diligencias Previas podría parecer inventado por mí, a menos que la Corte de Justicia española no lo hubiese tenido en cuenta.
Aquí transcribo, - de los tres que se hicieron- el Informe del Primer Forense, solicitado por el Juzgado de Instrucción Nº 21 de Madrid.
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TRANSCRIPCIÓN DE ESTE INFORME
(NOTA: se añadió una aclaración en paréntesis para corregir un error en el nombre de la Clínica Moncloa y de la companía Médica ASISA.)
3R6846578
I N F O R M E: En Madrid a 24 de Enero de mil novecientos noventa y cinco.
Ante S.Sª., asistido de mi, el Secretario, comparece el Médico Forense de este juzgado D. ANDRÉS BEDATE GUTIERREZ y previo juramento que presta en debida forma, dice:
Que por mandato judicial ha reconocido el expediente sobre imprudencia con el número de diligencias previas 4731-c/94 y que del mismo se desprende:
Para la elaboración del presente informe hemos contado con la documentación que ha sido remitida per el Hospital Clínicas ASISAS (entiéndase: "Clínica Moncloa de ASISA), y por la parte denunciante.
D. Vicente Morillo Monje acude al Hospital Clínicas ASISAS (HCA) el día 14 de junio de 1994 hacia las 10.38 horas (folio 13), es explorado por el Dr. Manla, valorando su situación "ausencia de patología urgente" y estableciendo que "en caso de apreciar cualquier síntoma sobreañadido, acudirá a consulta". Asimismo receta Primperán y Almax, por ultimo se establece un control posterior por medicina interna para valorar la trombopenia existente.
Según las manifestaciones escritas en el folio 2 y 3, D. Vicente Morillo Monje, volvió a su domicilio, y a lo largo del día su situación fue empeorando progresivamente, hasta que en la madrugada del día 15 de junio de 1994, a las 3.55 horas, acude al mismo centro hospitalario, siendo recibido por el médico de guardia de urgencia la Dra. Pastor, es diagnosticado de un edema agudo de pulmón y una infección respiratoria. En el ecocardiograma realizado se establece un diagnóstico de prótesis aórtica disfuncionante (folios 14 y 15)
D. Vicente Morillo Monje es trasladado a la UCI el día 15 de junio y permanece en la misma hasta el día 17 de junio. En el informe de alta de la UCI, se aprecia en el apartado de evolución, que se encuentra pendiente de valoración sobre cirugía cardiaca, no ha habido complicaciones post-cateterismo y evoluciona favorablemente tratamiento diurético (folios 16 y 17).
La patología inicial de edema agudo de pulmón a lo largo de los días transcurridos es controlada, si bien persiste la derivada de la prótesis valvular. Una vez estabilizado el paciente, y suponemos que valorado positivamente, es introducido en el quirófano para su posterior intervención.
Es a partir de este momento, de la intervención, cuando consideramos que un especialista en cardiología debe valorar la actuación técnica quirúrgica y su posterior actuación médica de tratamiento postquirúrgico.
CONCLUSIONES
1º.- Que el día 14 de junio de 1994 cuando acude D. Vicente Morillo Monje al Hospital Clínicas ASISAS (HCA) a las 10.38 horas presentaba una sintomatología inespecífica que no denotaba un ingreso de urgencia.
2º.- Que la actuación del Dr. Manla, en base a la documentación aportada, se corresponde con la "lex artis ad hoc".
3º.- Que D. Vicente Morillo Monje en las horas siguientes desarrolla un cuadro patológico que hace necesario su ingreso en un centro hospitalario su posterior traslado a la UCI del hospital.
4º.- Que el día 17 de junio de 1994 es dado de alta en la UCI para ser trasladado a planta, donde evoluciona favorablemente y permanece hasta el día 24 de junio en que es operado.
5º.- Que la evolución desde la intervención quirúrgica, hasta la defunción, debe ser valorada por un especialista de la Clínica Médico Forense de Madrid.
Es cuanto tiene que informar en razón de su cargo.
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