NOTA ACLARATORIA:
Como se puede comprobar por las fechas de las distintas citaciones, el Forense D. Javier Blázquez Aroca, recibió varias citaciones en el domicilio proporcionado por el Ilustre Colegio Oficial de Médicos, que tal y como ellos reconocen, no se responsabilidad de la veracidad (ni de la comprobación, ni de la justificación de su legitimidad como profesional que ejercía en ese momento como Cardiólogo Clínico en España) de los datos proporcionados, aunque supongo que el Dr. Blázquez Aroca, sí estaría al corriente de los pagos de su cuota anual en dicho Colegio.
El día 23 de mayo llamé a mi abogada Dña. María Esther Castellanos García para preguntarle si ya había comparecido el nuevo Forense. Me comunicó que no se encontraba su paradero.
Dado que en aquella época solo teníamos una compañía de teléfonos para toda España, y Telefónica publicaba anualmente 3 guías de datos para los usuarios. En la Guía de Páginas azules o Blancas (ya no lo recuerdo bien) se podían encontrar, además de los números de teléfono, las direcciones completas de los mismos.
No me fue muy difícil encontrar el domicilio del Dr. Blázquez Aroca, que estaba allí listado con su nombre completo. Al día siguiente, 24 de mayo de 1995 por la mañana temprano, se lo comuniqué al Juzgado de Instrucción 21, mediante una simple llamada telefónica. Así se pudieron continuar con los trámites de su citación. Aunque, dado que la Guía era anual, en aquella fecha, este Dr. ya había cambiado, de nuevo, su domicilio. Supongo, que el Secretario del Juzgado de Instrucción Nº 21, al no encontrarlo allí, pensó ya con lógica y no como un simple burócrata kafkiano -en caso de que no apareciera en el domicilio listado en la Guía Telefónica- después de lo que yo le había dicho cuando le llamé.
El Dr. Blázquez Arca compareció el día 5 de junio en el Juzgado de Instrucción Nº 21, y el día 7 ya tenía presentado su Informe por escrito. Como se puede comprobar no es más que un escrito puramente subjetivo, sin ningún tipo de carácter científico, en el que no le pudo dar tiempo ni a mirar los documentos, y nada más que se fijó, como mucho, en el Informe de Urgencias del Dr. Manla y en si la Dra. Pérez Pedrero había hecho su trabajo en la UCI o no. Mientras que se extiende en dar un juicio personalizado sobre el Dr. Arcas como cirujano, cuando yo jamás había puesto esto en tela de juicio. Yo no me estaba quejando de la falta validez de el Dr. Arcas Meca como profesional de la cirugía cardiaca, sino de su actuación como tal, en el caso de D. Vicente Morillo Monje, mi esposo, en concreto. Pero ya reconoce que la postura del Dr. Arcas es “extraña” por negarse a admitir a otro cirujano en la intervención, máxime, cuando, posteriormente yo me enteré de que el Dr. Artero Guirao también operaba en la Clínica Moncloa. Ya que en aquel momento ambos eran Cirujanos Cardíacos que trabajaban alternando quirófano en esa Clínica para ASISA.
Un doctor puede ser un gran profesional y una eminencia en su especialidad, pero en un momento dado, puede equivocarse completamente en su forma de actuar, o actuar con orgullo profesional, o buscar su propio prestigio personal en una Clínica donde aún no lo tiene (-y con ello causar la muerte del paciente- no por ello debería dejar de ser responsable de sus actos ante la Ley. Según me habían dicho sobre el Dr. Arcas Meca en la Clínica Moncloa, en respuesta a mis preguntas sobre él, él acababa de aterrizar en esa, recientemente inaugurada Clínica -que en aquel momento gozaba de los medios tecnológicos más modernos de todas las clínicas privadas españolas- traído desde País Vasco. Pero un buen profesional siempre debe ser responsable de sus actos. Y cuanto más, cuando en ellos se juega con la vida de pacientes que, por las circunstancias que sean, se encuentran en estado absoluta indefensión por ignorar o engañársele deliberadamente, en beneficio propio del Dr., en cuanto al verdadero estado de su gravedad.
No entiendo porqué el D. Javier Blázquez Aroca se extiende tanto en un informe para el cual no se siente capacitado y declara no poder dar un verdadero juicio de valor sobre la actuación Del Dr. Arcas Meca, dado que él no es un Cirujano Cardiaco, sino un Cardiólogo Clínico, y por lo tanto, no tiene capacidad médica suficiente para juzgar a un profesional que le supera en rango o que pertenece a otra rama profesional distinta. Con que hubiera declarado esto al principio del Informe, le habrían sobrado todas las demás palabras, y habría ahorrado, además, mucho dinero al Juzgado de Instrucción Nº 21 de Madrid. Quizá dio tantas explicaciones innecesarias para justificar la suma de las 35. 000 pesetas que cobró por dicho Informe.
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TRANSCRIPCIÓN DEL SEGUNDO INFORME DEL FORENSE
INFORME PERICIAL CARDIOLÓGICO SOBRE CASO 473l-c/94, JUZGADO DE INSTRUCCIÓN Nº 2l.
Estudiada la documentación correspondiente al expediente 473l—c/94, CONSIDERO:
Que las quejas de la denunciante van en dos direcciones:
- Por el trato humano recibido previo al ingreso y a lo largo de su estancia en la Clínica Moncloa.
- Por la posible negligencia profesional de alguno de los médicos que le trataron, Dr. Manla, Dra. Pérez Pedrero y Dr. Arcas fundamentalmente.
Del trato humano, si es real y cierto todo lo que denuncia la viuda, efectivamente puede tener razón, especialmente en que el Dr. Arcas no le informara de la gravedad de su esposo, tras la intervención quirúrgica y no volviera a visitarle tras la recaída que obligó a reingresarle en la U.C.I.. Pero este trato humano, criticable quizá desde algún punto de vista, NO AFECTA DIRECTAMENTE AL FALLECIMIENTO DEL PACIENTE.
Comprendiendo la angustia de esta mujer y su familia, creo que el trato y consideración de la Clínica Moncloa hacia ellos NO AFECTA EN NINGUN MOMENTO LA EVOLUCIÓN Y EL FATAL DESENLACE de la enfermedad de D. Vicente Morillo.
En cuanto a la actuación puramente profesional creo preciso distinguir tres cosas.
1ª.- La actuación de la Dra. Pérez Pedrero y de TODA LA U.C I. desde el punto de vista médico es intachable en todo momento, siendo quizá los que al tener que remontar y estabilizar a un paciente de tan alto riesgo, no solo desde el punto de vista cardiológico sino de Medicina Intensiva, actuaron siempre con Ética utilizando correctamente todos los medios a su alcance, por lo que según mi criterio no les es achacable ningún tipo de responsabilidad médica y mucho menos de negligencia profesional.
2ª.- Es posible que el día del ingrese del paciente, el 14 de Junio de 1.994, el Dr. Manla, al no ser cardiólogo, no repara en el pronóstico de lo que con buen criterio considera una banal infección respiratoria; en un portador de prótesisi cardiaca siempre puede resultar grave si no se trata a tiempo. Por lo que figura en el informe de Urgencias, la clínica podría achacarse a un pre-edema de pulmón, que al día siguiente ya se había instaurado completamente, por lo que es ingresado directamente en la U.C.I. Sólo esto es achacable al Dr. Manla, este retraso de varias horas en el comienzo del tratamiento correcto. Por otra parte, el propio Dr. Manla advierte una trombopenia que conseja valorar per el Servicio de Medicina Interna, tras un estudie exhaustivo del paciente. Aun pudiendo aceptar un exceso de optimismo por su parte al reenviar al paciente a su casa, EN NINGUN CASO esas 24 horas de retrase en el inicio del tratamiento de ese edema agudo de pulmón, son responsables el fallecimiento del paciente, ya que una vez ingresado en la U.C.I. el 15 de Junio, el paciente es tratado, estabilizado y diagnosticado perfectamente de la causa de ese edema de pulmón que resultó ser el mal funcionamiento de la prótesis colocada en el año 1.979 en válvula aórtica, así como la grave insuficiencia mitral, preparando al paciente para la intervención de alto riesgo de recambio de las 2 válvulas, el 24 de Junio de 1.994.
Por lo tanto aunque el Dr. Manla no hizo un correcto pronóstico, NO LE ES IMPUTABLE EN NINGUN MOMENTO NADA RELACIONADO CON EL POSTERIOR FALLECIMIENTO de D. Vicente Morillo, ya que una vez ingresado se le estabiliza hasta el día de la intervención.
3ª.- Intervención quirúrgica para recambio de prótesis malfuncionante y cambio de válvula mitral gravemente dañada.
Es en este punto donde cree que esta el centro de la denuncia.
Sin la autopsia será imposible emitir un juicio exacto clarificador y que averigüe, sin lugar a dudas, la causa exacta del fallecimiento del paciente.
Las intervenciones de este tipo siempre son difíciles, de alto riesgo y más en el caso presente en que una prótesis antigua está funcionando mal, probablemente desde tiempo antes de su cuadro de edema de pulmón y otra válvula esta gravemente afectada.
LA INTERVENCIÓN DEBE SER EFECTUADA CUANTO ANTES, siempre que lo permita el estado del paciente. El cirujano, Dr. Arcas Meca, es de un prestigio innegable, prestigio que ha alcanzado tras años de practicar y enseñar a otros esta técnica quirúrgica. Otra cosa es su trato personal con los pacientes y con sus familias, especialmente en este caso que nos ocupa. No conociéndole personalmente no sé cual es el trato personal del Dr. Arcas por lo que no puedo emitir juicio alquno. Profesionalmente si puedo decir que los resultados quirúrgicos del Dr. Arcas son equiparables a los de cualquier cirujano a nivel mundial. Con ello solo quiero resaltar que este tipo de intervención la realiza habitualmente y su capacidad para realizarla queda, a priori, fuera de toda duda.
Por otro lado el Dr. Arcas sí resalta la urgencia y gravedad de la intervención de D. Vicente Morillo. En este caso concreto, la no autorización expresa del paciente para ser operado, habría obligado al Dr. Arcas a darle un " alta voluntaria ", porque sin operarse, el fallecimiento podría ser inminente y ningún médico puede asumir ese riesgo. Si el Dr. Arcas no era de la confianza suficiente para la familia, deberían haberse negado expresamente a la intervención, haber trasladado al paciente a otro centro, o haber solicitado a otro posible cirujano su opinión INDEPENDIENTE MENTE de la del Dr. Arcas. Pero cuando éste comunica que le van a intervenir al día siguiente, la familia no pone impedimento ni se niega, por lo que la viuda no puede aducir que ella no autorizó la intervención sino el propio paciente que estaba su pleno uso de sus facultades. Otra cosa es que el Dr. Arcas no admitiera la presencia de otro cirujano en la intervención. Es extraña esa postura, quizá porque el Dr. Arcas no veía ninguna complicación especialmente difícil o fuera de lo habitual en este tipo de intervención. Aún así, y comprendiendo la angustia de la familia en esas horas, que quizá preferían que le operase el cirujano que le implantó la primera prótesis en 1.979 llegado el momento no ponen impedimento ni se niegan a la intervención por el Dr. Arcas.
La marca utilizada para el recambio valvular, Carbomedics, solo puede evaluarla un cirujano cardiaco, para emitir un juicio de valor sobre los resultados.
Del historial médico se desprende que es a raíz de la intervención quirúrgica cuando comienzan los problemas auténticos y graves que llevan al fallecimiento del sr. Morillo.
Para valorarlo solo el Dr. Arcas puede aportar más datos. En principio parece que las complicaciones post operatorias (exceso de Sintrón que lleva al sangrado excesivo, derrame pleural y otras) son relativamente habituales en este tipo de cirugía, sin llevar indefectiblemente al fallecimiento del paciente. La cantidad tan elevada de bilirrubina podría deberse a un fracaso hepático por las transfusiones de sangre, también habituales en esta cirugía.
En este caso, había un fracaso multisistémico, hepático, renal y cardiaco y esto hace inviable un trasplante.
CONCLUSIONES
1ª.- Sin la autopsia no puede achacarse objetivamente responsabilidad alguna al Dr. Arcas Meca por negligencia, error o mala práctica en su intervención el 24 de junio de 1.994 a D. Vicente Morillo.
2ª.- Un cirujano cardiaco quizá pudiera ampliar datos y emitir una opinión más extensa que la que puede dar un cardiólogo puramente clínico como es mi caso.
Es cuanto tengo el honor de decir, según mi mejor saber y entender, quedando a disposición se Su Señoría para cuanto crea necesario.
Madrid, a 7 de junio de 1.995
Fdo. Javier Blázquez Aroca
Por favor, haga click aquí para que se abra este Informe en formato PDF. Gracias por su amable visita a mi blog. Sus Comentarios serán bien recibidos.
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Escritos sobre el caso de mi esposo, Vicente Morillo Monje, que falleció a los 44 años en la Clínica Moncloa de Madrid por, probablemente, varias negligencias médicas. Operado por el Doctor Ramón Arcas Meca. Sobre la acción legal ejercida por mi ex-abogada, María Esther Castellanos García.
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sábado, 8 de mayo de 2010
jueves, 6 de mayo de 2010
Penal: Informe Forense 1 de D. Andres Bedate Gutierrez 24-01-1995
NOTA ACLARATORIA:
Nada más fallecer Vicente, alguien de la familia me preguntó: “ ¿No vas a pedir que le hagan la Autopsia?” En aquel momento, yo estaba en un terrible estado de shock, en el que no podía reaccionar, y cometí el grave error de pensar y contestar: “¿Para qué? ¡Si lo que ya quiero es que no le hagan más daño!” Porque en esos momentos te resultimposible comprender que alguien importante en tu vida, -que acabas de ver vivo, de estar hablándole o de verle respirar- ha dejado de existir en un instante. Como tu mente no quiere, tampoco, admitirlo, ni rendirse a la evidencia, eres incapaz de tomar una decisión que posteriormente será decisiva en cuestiones legales.
Durante el camino, hacia el entierro, desde Madrid hasta Dehesas, comencé a repasar todos los hechos acaecidos aquella trágica quincena. Y justo a la vuelta del Cementerio, le dije a mi padrastro, “No me voy a marchar de aquí hoy porque me he dado cuenta de que he cometido un error al no permitir que le hicieran la Autopsia. En su muerte hay algo que ahora me parece irregular, y como no se lo que es, creo que es mejor que mañana vaya a Ponferrada a solicitar que abran el nicho y le hagan la Autopsia”. Pero, al enterarse de esta idea “descabellada”, sus hermanos me aconsejaron que, por el bien de su padre, no lo hiciera. Ya que siendo él muy creyente, eso le habría parecido un sacrilegio. Respeté este deseo de ellos y cedí, porque me pareció comprensible.
El mayor error que cometí fue el de permitir que lo sacaran casi inmediatamente de la Clínica Moncloa – porque alegaron: “Tienen que sacar su cadáver de aquí de inmediato. Ya no podemos dejarlo aquí ni un minuto más. Es tanta la cantidad de líquidos que desprende su cuerpo, que nos está poniendo todo el suelo perdido” – hacia el Tanatorio sin hacerle allí mismo la Autopsia.
Se que con esa Autopsia, sí se hubiera sabido con certeza cual fue la auténtica causa -de entre un cúmulo de ellas- que produjo el fallecimiento de Vicente. A pesar de todo, yo SIEMPRE asumo TODOS mis errores como míos propios, y ahora no me arrepiento de ninguna de las decisiones que tomé en cada uno de aquellos distintos momentos.
Todo lo que presenté como denuncia en las Diligencias Previas podría parecer inventado por mí, a menos que la Corte de Justicia española no lo hubiese tenido en cuenta.
Aquí transcribo, - de los tres que se hicieron- el Informe del Primer Forense, solicitado por el Juzgado de Instrucción Nº 21 de Madrid.
****************
TRANSCRIPCIÓN DE ESTE INFORME
(NOTA: se añadió una aclaración en paréntesis para corregir un error en el nombre de la Clínica Moncloa y de la companía Médica ASISA.)
3R6846578
I N F O R M E: En Madrid a 24 de Enero de mil novecientos noventa y cinco.
Ante S.Sª., asistido de mi, el Secretario, comparece el Médico Forense de este juzgado D. ANDRÉS BEDATE GUTIERREZ y previo juramento que presta en debida forma, dice:
Que por mandato judicial ha reconocido el expediente sobre imprudencia con el número de diligencias previas 4731-c/94 y que del mismo se desprende:
Para la elaboración del presente informe hemos contado con la documentación que ha sido remitida per el Hospital Clínicas ASISAS (entiéndase: "Clínica Moncloa de ASISA), y por la parte denunciante.
D. Vicente Morillo Monje acude al Hospital Clínicas ASISAS (HCA) el día 14 de junio de 1994 hacia las 10.38 horas (folio 13), es explorado por el Dr. Manla, valorando su situación "ausencia de patología urgente" y estableciendo que "en caso de apreciar cualquier síntoma sobreañadido, acudirá a consulta". Asimismo receta Primperán y Almax, por ultimo se establece un control posterior por medicina interna para valorar la trombopenia existente.
Según las manifestaciones escritas en el folio 2 y 3, D. Vicente Morillo Monje, volvió a su domicilio, y a lo largo del día su situación fue empeorando progresivamente, hasta que en la madrugada del día 15 de junio de 1994, a las 3.55 horas, acude al mismo centro hospitalario, siendo recibido por el médico de guardia de urgencia la Dra. Pastor, es diagnosticado de un edema agudo de pulmón y una infección respiratoria. En el ecocardiograma realizado se establece un diagnóstico de prótesis aórtica disfuncionante (folios 14 y 15)
D. Vicente Morillo Monje es trasladado a la UCI el día 15 de junio y permanece en la misma hasta el día 17 de junio. En el informe de alta de la UCI, se aprecia en el apartado de evolución, que se encuentra pendiente de valoración sobre cirugía cardiaca, no ha habido complicaciones post-cateterismo y evoluciona favorablemente tratamiento diurético (folios 16 y 17).
La patología inicial de edema agudo de pulmón a lo largo de los días transcurridos es controlada, si bien persiste la derivada de la prótesis valvular. Una vez estabilizado el paciente, y suponemos que valorado positivamente, es introducido en el quirófano para su posterior intervención.
Es a partir de este momento, de la intervención, cuando consideramos que un especialista en cardiología debe valorar la actuación técnica quirúrgica y su posterior actuación médica de tratamiento postquirúrgico.
CONCLUSIONES
1º.- Que el día 14 de junio de 1994 cuando acude D. Vicente Morillo Monje al Hospital Clínicas ASISAS (HCA) a las 10.38 horas presentaba una sintomatología inespecífica que no denotaba un ingreso de urgencia.
2º.- Que la actuación del Dr. Manla, en base a la documentación aportada, se corresponde con la "lex artis ad hoc".
3º.- Que D. Vicente Morillo Monje en las horas siguientes desarrolla un cuadro patológico que hace necesario su ingreso en un centro hospitalario su posterior traslado a la UCI del hospital.
4º.- Que el día 17 de junio de 1994 es dado de alta en la UCI para ser trasladado a planta, donde evoluciona favorablemente y permanece hasta el día 24 de junio en que es operado.
5º.- Que la evolución desde la intervención quirúrgica, hasta la defunción, debe ser valorada por un especialista de la Clínica Médico Forense de Madrid.
Es cuanto tiene que informar en razón de su cargo.
Porfavor, entre en este enlace para ver el documento completo en PDF.
Gracias por su amable visita a mi blog "Caso Vicente Morillo Monje". Sus Comentarios serán bien recibidos aunque, por razones de seguridad, están moderados.
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Nada más fallecer Vicente, alguien de la familia me preguntó: “ ¿No vas a pedir que le hagan la Autopsia?” En aquel momento, yo estaba en un terrible estado de shock, en el que no podía reaccionar, y cometí el grave error de pensar y contestar: “¿Para qué? ¡Si lo que ya quiero es que no le hagan más daño!” Porque en esos momentos te resultimposible comprender que alguien importante en tu vida, -que acabas de ver vivo, de estar hablándole o de verle respirar- ha dejado de existir en un instante. Como tu mente no quiere, tampoco, admitirlo, ni rendirse a la evidencia, eres incapaz de tomar una decisión que posteriormente será decisiva en cuestiones legales.
Durante el camino, hacia el entierro, desde Madrid hasta Dehesas, comencé a repasar todos los hechos acaecidos aquella trágica quincena. Y justo a la vuelta del Cementerio, le dije a mi padrastro, “No me voy a marchar de aquí hoy porque me he dado cuenta de que he cometido un error al no permitir que le hicieran la Autopsia. En su muerte hay algo que ahora me parece irregular, y como no se lo que es, creo que es mejor que mañana vaya a Ponferrada a solicitar que abran el nicho y le hagan la Autopsia”. Pero, al enterarse de esta idea “descabellada”, sus hermanos me aconsejaron que, por el bien de su padre, no lo hiciera. Ya que siendo él muy creyente, eso le habría parecido un sacrilegio. Respeté este deseo de ellos y cedí, porque me pareció comprensible.
El mayor error que cometí fue el de permitir que lo sacaran casi inmediatamente de la Clínica Moncloa – porque alegaron: “Tienen que sacar su cadáver de aquí de inmediato. Ya no podemos dejarlo aquí ni un minuto más. Es tanta la cantidad de líquidos que desprende su cuerpo, que nos está poniendo todo el suelo perdido” – hacia el Tanatorio sin hacerle allí mismo la Autopsia.
Se que con esa Autopsia, sí se hubiera sabido con certeza cual fue la auténtica causa -de entre un cúmulo de ellas- que produjo el fallecimiento de Vicente. A pesar de todo, yo SIEMPRE asumo TODOS mis errores como míos propios, y ahora no me arrepiento de ninguna de las decisiones que tomé en cada uno de aquellos distintos momentos.
Todo lo que presenté como denuncia en las Diligencias Previas podría parecer inventado por mí, a menos que la Corte de Justicia española no lo hubiese tenido en cuenta.
Aquí transcribo, - de los tres que se hicieron- el Informe del Primer Forense, solicitado por el Juzgado de Instrucción Nº 21 de Madrid.
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TRANSCRIPCIÓN DE ESTE INFORME
(NOTA: se añadió una aclaración en paréntesis para corregir un error en el nombre de la Clínica Moncloa y de la companía Médica ASISA.)
3R6846578
I N F O R M E: En Madrid a 24 de Enero de mil novecientos noventa y cinco.
Ante S.Sª., asistido de mi, el Secretario, comparece el Médico Forense de este juzgado D. ANDRÉS BEDATE GUTIERREZ y previo juramento que presta en debida forma, dice:
Que por mandato judicial ha reconocido el expediente sobre imprudencia con el número de diligencias previas 4731-c/94 y que del mismo se desprende:
Para la elaboración del presente informe hemos contado con la documentación que ha sido remitida per el Hospital Clínicas ASISAS (entiéndase: "Clínica Moncloa de ASISA), y por la parte denunciante.
D. Vicente Morillo Monje acude al Hospital Clínicas ASISAS (HCA) el día 14 de junio de 1994 hacia las 10.38 horas (folio 13), es explorado por el Dr. Manla, valorando su situación "ausencia de patología urgente" y estableciendo que "en caso de apreciar cualquier síntoma sobreañadido, acudirá a consulta". Asimismo receta Primperán y Almax, por ultimo se establece un control posterior por medicina interna para valorar la trombopenia existente.
Según las manifestaciones escritas en el folio 2 y 3, D. Vicente Morillo Monje, volvió a su domicilio, y a lo largo del día su situación fue empeorando progresivamente, hasta que en la madrugada del día 15 de junio de 1994, a las 3.55 horas, acude al mismo centro hospitalario, siendo recibido por el médico de guardia de urgencia la Dra. Pastor, es diagnosticado de un edema agudo de pulmón y una infección respiratoria. En el ecocardiograma realizado se establece un diagnóstico de prótesis aórtica disfuncionante (folios 14 y 15)
D. Vicente Morillo Monje es trasladado a la UCI el día 15 de junio y permanece en la misma hasta el día 17 de junio. En el informe de alta de la UCI, se aprecia en el apartado de evolución, que se encuentra pendiente de valoración sobre cirugía cardiaca, no ha habido complicaciones post-cateterismo y evoluciona favorablemente tratamiento diurético (folios 16 y 17).
La patología inicial de edema agudo de pulmón a lo largo de los días transcurridos es controlada, si bien persiste la derivada de la prótesis valvular. Una vez estabilizado el paciente, y suponemos que valorado positivamente, es introducido en el quirófano para su posterior intervención.
Es a partir de este momento, de la intervención, cuando consideramos que un especialista en cardiología debe valorar la actuación técnica quirúrgica y su posterior actuación médica de tratamiento postquirúrgico.
CONCLUSIONES
1º.- Que el día 14 de junio de 1994 cuando acude D. Vicente Morillo Monje al Hospital Clínicas ASISAS (HCA) a las 10.38 horas presentaba una sintomatología inespecífica que no denotaba un ingreso de urgencia.
2º.- Que la actuación del Dr. Manla, en base a la documentación aportada, se corresponde con la "lex artis ad hoc".
3º.- Que D. Vicente Morillo Monje en las horas siguientes desarrolla un cuadro patológico que hace necesario su ingreso en un centro hospitalario su posterior traslado a la UCI del hospital.
4º.- Que el día 17 de junio de 1994 es dado de alta en la UCI para ser trasladado a planta, donde evoluciona favorablemente y permanece hasta el día 24 de junio en que es operado.
5º.- Que la evolución desde la intervención quirúrgica, hasta la defunción, debe ser valorada por un especialista de la Clínica Médico Forense de Madrid.
Es cuanto tiene que informar en razón de su cargo.
Porfavor, entre en este enlace para ver el documento completo en PDF.
Gracias por su amable visita a mi blog "Caso Vicente Morillo Monje". Sus Comentarios serán bien recibidos aunque, por razones de seguridad, están moderados.
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